Guerra abogados

  • Vista desde la oficina
  • Vista desde la oficina
  • Vista desde la oficina
  • Vista desde la oficina

Evita ir a juicio, busca un mediador

Escrito por Administrador, el 24 octubre, 2011. Archivado en Noticias y novedades legislativas

En España, existe un gran desconocimiento sobre la figura del mediador. No es costumbre que dos partes enfrentadas acuerden nombrar a un mediador imparcial que, representando los intereses de ambos, intente conciliarles para que lleguen a un acuerdo escrito para eludir un procedimiento judicial. Generalmente, la idea que tiene todo el mundo es la de acudir directamente al juzgado, a querellarse, sin pensar en otras alternativas que puedan evitar un proceso tan largo y costoso como un juicio.Muchos piensan que intentar llegar a un acuerdo, intermediando un tercero (mediador), es como perder el tiempo y gastar dinero.

Yo me pregunto: ¿por qué se deposita tanta confianza en un Juez, para que solucione un contencioso entre partes, si todos los estudios realizados indican que la ciudadanía española tiene una mala opinión sobre el funcionamiento de la Justicia? Esta actitud de los españoles es contradictoria. Por un lado, “no quiero mediador” (para una posible solución extrajudicial). Por otro, “no me fío de los procesos judiciales” (lentos, costosos, inciertos…) pero, no obstante, “me voy al juzgado”. Y es que se acude muchas veces a los juzgados con una única idea: la venganza (“¡se va a enterar la otra parte!”, “me voy a querellar contra el/ella!”).

Los motivos por los que generalmente no se recurre a la ayuda de un mediador son, a mi entender, estos: la ira que se despierta en las personas en general cuando nos provocan un problema, el ansia de venganza, el desconocimiento de lo que es la mediación, la poca práctica que los profesionales tenemos en ella, la desconfianza en la parte contraria o el creer que ofrecerle esta opción al “enemigo” es una debilidad.

En España, se ha elaborado un proyecto de ley  para la creación de una Ley de Mediación Civil y Mercantil pero finalmente no ha sido aprobado en el Congreso y habrá que esperar, al menos, hasta la próxima legislatura para su puesta en marcha. En nuestro país siempre ha existido una labor mediadora por parte de algún familiar, un amigo, un abogado….en definitiva de “UN HOMBRE BUENO”, como se ha llamado siempre, y se sigue llamándose en el ámbito laboral para conciliar posturas enfrentadas o inlcuso instando una demanda de conciliación en el juzgado (de bajo coste y de tramitacion rápida).

En resumidas cuentas, de lo que se trata es intentar desahogar a los juzgados de tantos asuntos. Aunque esto está por ver, porque la mediación civil y mercantil siempre se ha podido practicar sin regulación legal. El problema es que los españoles no estamos acostumbrados a esta fórmula, que en cambio sí funciona en otros países como EEUU o Rusia. Por poner un ejemplo, en países de nuestro entorno como Francia e Inglaterra la implantación de la mediación ha reducido un 30% la litigación tradicional. En mis más de 15 años de profesión de abogado he intentado por todos los medios que los clientes no vayan a juicio, si se puede evitar con un acuerdo, y de poco ha servido.

El cliente te ve como un abogado diferente y raro si le propones hablar con “su enemigo” para llegar a un entendimiento que desemboque en un acuerdo. Ya no te cuento si el cliente viene acompañado de cónyuge a las reuniones (“¿de qué habla este abogado?” “a mí no parece suficientemente agresivo” “ me da que no es de esos abogados de las pelis cuando habla en el tribunal y todo eso”). No obstante, algunos ejemplos en los que se me ha pedido ser mediador han sido fundamentalmente conflictos entre miembros de una misma familia que, por ejemplo, son socios en una sociedad, o comuneros una comunidad hereditaria (esto me parece bien, es un comienzo.). Pero colaboremos en esa iniciativa de agilización de la justicia: ¿Cómo se puede ayudar a que las personas sepan de este servicio de mediación y además lo pidan?

Al igual que en los contratos (en general en todos) siempre se ha puesto -al final- que las partes se someten a los juzgados de tal ciudad o al arbitraje de tal persona o entidad, y se someten a una determinada ley para interpretar el contrato, un primer paso sería que se incluyera en el contrato otra cláusula con el texto siguiente: “ las partes, antes de instar acciones judiciales o arbitrales, deberán, durante el plazo de 20 días hábiles desde que una de las partes lo pida fehacientemente a la otra, pedir al mediador Don/Doña.…………(o la sociedad….…S.L.a quien en este documento se nombra como Mediador, que comience el trabajo necesario para intentar acercar a las partes a llegar a un acuerdo sobre el /los conflicto/os que puedan surgir entre las partes, redacte en su caso el acuerdo, obligándose las partes, si estas lo aceptan, a afirmarlo en un notario nombrado por el mediador y en el plazo que éste señale. Este plazo de 20 días puede ser prorrogado por acuerdo fehaciente de ambas partes. El coste que suponga el pago de los servicios de mediador y del notario será satisfecho por mitad por ambas partes. Para esta mediación, será de aplicación la Ley de Mediación Civil y Mercantil cuando sea aprobada y publicada, y mientras tanto, será de aplicación lo dispuesto en el Código Civil”.

 

Etiquetas: , , , , . Sin comentarios, ¡sea el primero!.

Todavía no hay comentarios.

Haga su comentario

You can use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>